Los ingredientes naturales y las armoniosas composiciones de fragancias miman el cuerpo y la mente. Los jabones naturales proporcionan una limpieza suave y protegen la piel contra la sequedad.
Existen infinidad de tipos de jabón, con distinta consistencia, textura, forma, color, olor y propiedades limpiadoras y terapéuticas; jabón en formato pastilla, líquido, en crema o en polvo.
Los jabones ecológicos son aquellos elaborados con materias primas e ingredientes naturales.
Contienen materias primas e ingredientes de origen vegetal no modificados genéticamente y aceites vírgenes no rectificados. No incluyen conservantes sintéticos (como parabenos), colorantes, ingredientes etoxilados, siliconas, parafinas, aceites minerales, ingredientes con talco, mercurio, aluminio, poli-etilen-glicoles (PEGs), dietanol aminas (DEAs) o antioxidantes sintéticos.
Los jabones naturales tampoco contienen productos derivados del petróleo ni materias primas procedentes de animales sacrificados. No se testan en animales.
Estos jabones no incluyen fragancias artificiales o perfumes sintéticos ni ingredientes químicos propios de los jabones industriales o sintéticos para obtener el pH deseado o lograr más espuma, pero que pueden irritar la piel. Para llevar el producto a un pH óptimo se emplean ingredientes naturales como el ácido cítrico.
La glicerina vegetal aumenta la detergencia del jabón, pero también suaviza y alisa la piel.
Estos jabones naturales están asimismo indicados para alteraciones específicas y pieles que requieren cuidados especiales: acné, pieles sensibles, dermatitis, etc. Disminuyen la picazón en casos de eczema y ayudan a tratar enfermedades cutáneas. Al tener productos y aromas naturales respetan la piel de todos, incluidos los más pequeños de la casa.